GENTE TÓXICA- AMIGOS BLOQUEADOS

La creatividad florece cuando tenemos un sentido de seguridad y de aceptación de nosotras mismas. Tu artista, como cualquier niño pequeño, es feliz cuando se siente segura. La gente tóxica es una compañía peligrosa que puede hacer naufragar su crecimiento.

Los compañeros de juego más nocivos para tu creatividad en vías de recuperación son las  personas cuya creatividad aún sigue bloqueada, porque les resulta una amenaza.

Ellos ignoran su propia creatividad y por lo tanto no la consuman;  fantasean sobre ella pero no la realizan. Seguramente que obtienen alguna compensación secundaria del propio bloqueo: lograr obtener compasión de sus allegados;  les da algún tipo de “placer anoréxico” sentirse bloqueados o se regodean pensando secretamente que son mejores que los artistas que están haciendo obras.

No esperes que tus amigos bloqueados festejen tu recuperación.  Es como esperar que tus compinches del bar aplaudan tu decisión de dejar el alcohol.  ¿Cómo iban a hacer eso si el alcohol es lo último a lo cual están dispuesto a renunciar?

A menudo la creatividad se ve bloqueada porque en lugar de comprometerte con tu trabajo creativo, sientes que deberías estar haciendo otra cosa. No te concentras en las responsabilidades para contigo misma, sino en tus responsabilidades para con los demás. Tiendes a pensar que este comportamiento te convierte en buena persona, pero en realidad te convierte en una persona frustrada.

Los amigos bloqueados pueden perturbarse ante tu posible recuperación. Que te desbloquees plantea la desestabilizadora posibilidad de que ellos también se desbloqueen y asuman riesgos creativos auténticos. Confrontarse ante la propia valía puede ser mucho más doloroso que refugiarse en el cinismo o en la improductividad.

A su vez, inconscientemente te pueden hacer sentir culpable alegando que te has vuelto egoísta. En cierta manera es cierto: ahora estás más centrada en lo que te importa a ti en lugar de lo que le importa a los demás. Tus amigos se sienten abandonados ya que estás rompiendo viejos patrones relacionales y dejando de pertenecer al club de los frustrados.

Ante tus amigos boicoteadores, que con su negatividad tiran abajo tu creatividad en germen,  no despilfarres tu tiempo. Es duro reconocer que ellos son gente tóxica para ti. Sé amable pero firme. Lo mejor que puedes hacer por ellos es ser un ejemplo inspirador para la recuperación creativa. No dejes que sus temores y segundas intenciones te desvíen del camino.

Mantente alerta ante los sutiles sabotajes porque ahora mismo no puedes permitirte esas dudas bienintencionadas o las críticas encubiertas. Sus dudas reactivarán las tuyas propias. Todos estos comportamientos son tóxicos para ti.  Tú conoces tus respuestas mejor que nadie.

A medida en que comiences a ayudarte a ti misma, vas a ser conducida hacia las fuentes de apoyo necesarias para lo que quieres crear.

Muy pronto podrás ayudarlos con las técnicas que estás aprendiendo. Muy pronto serás un puente que permitirá a otros cruzar desde la inseguridad hacia la auto-expresión. Dibuja un círculo sagrado alrededor de tu recuperación. Confía en que estás en la buena senda: así es.

El elemento central para nutrir tu creatividad es alimentar tu Si Mismo, alimentar el manantial, que es tu fuente creadora. A través de esta conexión tu creatividad se despliega y aparecen todos los medios necesarios para lo que necesitas.

En la medida que te vayas recuperando, irás experimentando la fe en tu creatividad interior. Te darás cuenta de que es más fácil escribir que no escribir, pintar que no pintar. Aprenderás a disfrutar el proceso creativo y a soltar la necesidad de controlar el resultado. Descubrirás el goce de practicar tu creatividad. El foco estará en el proceso, no en el producto.

El mensaje más inspirador para los demás es tu propia curación.

LOS ENLOQUECEDORES

Otra cosa que posiblemente hagas para sabotear tu creatividad es relacionarte con “enloquecedores”, un perfil específico dentro del de “gente tóxica”. Julia Cameron los llama “Crazy Makers” y los define como personas que crean centros de tormenta. Son carismáticos, encantadores, con gran inventiva y poderosa capacidad de persuasión. Pero son descontrolados, llenos de problemas y pobres en soluciones.

Tienen la particularidad de apoderarse de la totalidad de tu vida y son irresistibles para quienes estamos siempre buscando solucionar la vida de los demás. Demandan tanta atención que encuentras la distracción perfecta para no ocuparte de ti misma.
Al enloquecedor le encanta el teatro y ser la estrella principal. Todo aquel que cae bajo su influencia, forma parte del elenco, del cual el enloquecedor es el personaje principal.
El enloquecedor cree que es lo más importante de todo y se alimenta de la energía vital de los demás. Es el venenoso poder de la locura.
La dinámica del enloquecedor se basa en el poder. La sensación es que el grupo (familiar, de trabajo, etc) es un sistema a punto de explotar.
El enloquecedor elige los momentos adecuados para su sabotaje, instalando sus bombas para que exploten en el mismo instante en que estás por alcanzar algún logro o acercándote al éxito. Puede ser la noche previa a un examen, antes de una importante entrevista laboral, etc ¿Aún dudas de llamarla “gente tóxica” porque te parece duro calificarla de esa manera?

Los enloquecedores ¿Qué hacen? ¿Cómo reconocerlos?
• rompen acuerdos , destruyen compromisos
• esperan un trato especial
• no registran tus necesidades, descalifican tu realidad
• usan tu tiempo y tu dinero
• triangulan a aquellos con quienes se relacionan
• son expertos para el reproche
• crean dramas, pero no en su propio territorio
• detestan todos los horarios, salvo los propios
• detestan el orden
• los enloquecedores niegan serlo…

Entonces, si los enloquecedores son tan destructivos, ¿qué hacemos relacionándonos con ellos? La respuesta, siendo breve y realista, es que nosotras también estamos locas y somos auto-destructivas. Nos rodeamos de gente tóxica para no avanzar.
¿En serio? Sí. Como creativa bloqueada estas dispuesta casi a cualquier cosa con tal de seguir en este estado.
Por aterradora y abusiva que sea la convivencia con un enloquecedor, la encuentras mucho menos amenazadora que el desafío de una vida creativa propia. Tu enloquecedor es un bloqueo que has elegido para frenar tu propia trayectoria. Lo estás utilizando para interrumpir tu flujo creativo.
La próxima vez que te sorprendas diciendo o pensando «¡me está volviendo loca!» pregúntate qué actividad creativa estás intentando bloquear con tu relación. Y puedo enseñarte herramientas de Coaching para  potenciar tu  Creatividad.

Patricia Olmo

Basado en El Camino del Artista de Julia Cameron