TU ALIADO INTERIOR: LAS ARMAS DE LA AFIRMACIÓN

 

Como creativas bloqueadas a menudo nos sentamos en las gradas criticando a quienes están jugando el partido: «No tiene tanto talento», podemos decir de un artista que está en la cresta de la ola. Y puede que tengas razón, pues, con demasiada frecuencia, es la audacia y no el talento lo que lleva a un artista a la fama.

Te dices a ti misma: «Yo podría hacer eso mejor, sólo que…».  Claro, ¡Podrías hacerlo mejor si tan sólo te permitieras hacerlo!

Las afirmaciones te ayudarán para eso. Una afirmación es un enunciado positivo de una creencia positiva, y si conseguís que este diálogo interno positivo sea tan sólo una décima parte del diálogo interno negativos, notarás un cambio enorme!

Las afirmaciones ayudan a lograr una sensación de seguridad y esperanza. Cuando empiezas a  trabajar con afirmaciones, tal vez sientas que son una tontería o que son molestas e incluso que dan vergüenza ajena.

Qué interesante, ¿verdad? Somos capaces, sin vergüenza alguna y con mucha facilidad, de martirizarnos con afirmaciones negativas del estilo:

«no tengo suficiente talento/ inteligencia/ originalidad/ juventud…»), pero decir cosas agradables sobre ti misma te resulta especialmente difícil.

Al principio la sensación es horrible. Inténtalo y comprueba lo terriblemente almibaradas que suenan: «Merezco el amor»; «merezco que me paguen bien»; «merezco una vida creativa gratificante»; «soy una artista brillante y con éxito»; «tengo un abundante talento creativo»; «soy competente y tengo confianza en mi trabajo creativo».

«Una afirmación es una frase fuerte y positiva que indica que algo ya es».  SHAKTI GAWAIN

¿Acaso tu Censor ya paró sus orejas? Los Censores odian cualquier cosa que se parezca a la verdadera autoestima. De inmediato empiezan con la rutina del impostor: «¿Quién te crees que eres?». Es como si todo nuestro inconsciente colectivo se quedara despierto por las noches viendo 101 dálmatas, de Walt Disney, y practicando las habilidades de Cruella DeVille para la crítica mordaz.

 

OBJECIONES A LAS AFIRMACIONES: EL TRABAJO DE SACAR MALEZAS

Esta segunda parte de las Afirmaciones es, a mi juicio, lo más importante. Prueba simplemente a escoger una afirmación. Por ejemplo:

«Yo, __________ (tu nombre), soy una ceramista (pintora, poeta o escritora, blogger, emprendedora) brillante y prolífica».

Escribe eso diez veces seguidas. Mientras estás ocupada haciéndolo ocurrirá algo muy interesante. Tu Censor empezará a poner objeciones: «Eh, espera un momento! Delante de mí no puedes decir todas esas cosas positivas».

Las objeciones empezarán a saltar como tostadas quemadas. Son tus desatinos.  Escucha bien esas objeciones. Mira esos feos y torpes reproches: «Brillante y prolífico… Ya, claro… ¿Desde cuándo?… Si ni siquiera sabes escribir sin faltas… ¿A este bloqueo lo llamas prolífico?… Te estás engañando a ti mismo… Eres idiota… Tienes delirios de grandeza… ¿A quién pretendes engañar?… ¿Quién te crees que eres?». Y así sucesivamente.

Te asombrará comprobar las cosas tan desagradables que tu subconsciente es capaz de vomitar. Escríbelas. Este material que callas en tu subconsciente es la señal indicadora de tus creencias negativas básicas. Las críticas guardan la llave de tu libertad en sus desagradables garras. Haz una lista de tus desatinos personales.

Es hora de hacer un poco de trabajo de detective. ¿De dónde vienen tus desatinos? ¿De tu madre? ¿De tu padre? ¿De algún profesor? Cuando utilices tu lista de críticas examina tu pasado para encontrar posibles fuentes. Al menos unas cuantas surgirán con violencia de tu memoria. Una forma efectiva de localizar las fuentes es viajar en el tiempo. Divide tu vida en periodos de cinco años y haz una lista de las mayores influencias que recibiste en cada etapa.

 

AFIRMACIONES CREATIVAS

Soy un canal de la creatividad divina y mi trabajo es bueno.

Mi creatividad me cura y cura a otros.

Tengo permiso para nutrir a mi artista interior.

Con el uso de herramientas sencillas, mi creatividad florecerá.

Mi creatividad me conduce a la verdad y al amor.

Mi creatividad me lleva a perdonarme a mí misma y a los demás.

Deseo crear

Deseo aprender a permitirme crear.

Estoy dispuesto a ser un canal de la creatividad.

Deseo servir a través de mi creatividad.

Deseo experimentar mi energía creativa.

Deseo utilizar mis talentos creativos.

 

Concéntrate ahora en tu propia lista de objeciones. Son muy importantes para tu recuperación. Cada una de ellas es una atadura. Cada una de ellas debe ser disuelta. Por ejemplo, un reproche que dice «Yo, —————-, no tengo talento y soy un fracaso» puede convertirse en la afirmación «Yo, ————–, tengo un verdadero talento ».

Utiliza tus afirmaciones después de tus páginas matutinas.   Utiliza también cualquiera de las afirmaciones de la lista anterior.